viernes, 17 de octubre de 2008

Viejos fantasmas de clase media

Hola Dios. Vuelvo a perturbar su omnipresente escucha para reflexionar con usted sobre un fenómeno que aparece esporádicamente en nuestro país y en Latinoamérica. Es sorprenderte observar, me imagino lo que debe ser para usted viendo todo de arriba, la desesperación de la gente (generalmente de clase media), por hacer valer un rumor, a veces falso, a veces no tanto.
Pero no le hablo de cualquier rumor. Luego de cualquier crisis económica, o cambios en la economía, a nivel nacional o mundial, vuelven a sobrevolar por encima de las cabezas de los ciudadanos de clase media, viejos fantasmas que traen predicciones o rumores sobre su futuro financiero. Son los mismos que hoy, luego de la crisis hipotecaria estadounidense, advierten con desesperación que hay que comprar dólares, ya que su cotización está subiendo. Por ende y de manera casi simultanea, todos los advertidos por el fantasma hacen colas eternas en los bancos para comprar dólares.
Son los mismos fantasmas que en otra época dijeron: ¡ahorra!, ¡no te desprendas de una moneda!, ¡no gastes nada! O en otro momento, como la década del ’90, y antes también, habrán gritado con todas sus fuerzas: ¡invertí, comprate un departamento, o aprovechá a comprarte el coche!, ¡no pongas un peso en los bancos!, o ¡andate de vacaciones porque no te vas a ir nunca más en tu vida!... El fantasma deja las ideas en el aire, y la gente se encarga de reproducirlas, a veces de forma muy drástica.
Paralelamente, es increíble Dios, la cantidad de oportunistas que generan los avisos del fantasma, en alguna época, nuevas oficinas de venta de vehículos, turismo o inmobiliarias. Hoy el oportunismo se esconde del ojo de la ley. O más probablemente la coimea. Hablo del señor comúnmente conocido como “arbolito”, que va gritando “cambio”, en cada esquina del microcentro porteño. Aunque esto no viene al caso Dios.
Esta vez, solo quería compartir con usted, de forma hasta cómica, la euforia por mejorar su economía actual, que tiene cada individuo ante una eventual crisis. Hoy que es viernes, preferí esto, antes de pensar en la euforia de quiebre de empresas, desempleo y baja de consumo que acarrean las crisis, o determinadas decisiones económicas gubernamentales. Amén.
Por Bruno M. Bordonaba
brunobordonaba@hotmail.com

2 comentarios:

carmela dijo...

La clase media, es una figura muy cómica a veces. Es demasiada amplia como cateogoría, pero los estereotipos son muy claros. Si dios te contesta avisame.

¡saludos!

Yoel Rivero Marín dijo...

Realmente muchas felicidades por este maravilloso encuentro que tuve con su blog, la seriedad y sutileza con que aborda temas tan urgentes para la sociedad, no solo argentina sino internacional. mi blog está al alcance de ustedes y si lo desean pueden compartirlo con sus amistades, tal vez gracias a él puedan descubrir a un pueblo y a su gente sin mover un pie de su hogar. Sagua la Grande tiene mucho que mostrar a la cultura universal. Admiro a mi ciudad y la defiendo como ustedes lo hacen con la suya, también la fustigo cuando he de hacerlo, aún cuando aquí no sean muchos los que tengan esta posibilidad de entrar en la Red.
Gracias por su comentario en mi blog y espero que se conviertan en amigos permanentes.